

Comenzamos el día en una mañana fría que fue cambiando en la medida que conocí a mis compañeros de aventura, besos y miradas francas presagiaban que el viaje por la ruta del Puelo por lo menos iba a estar lleno de buena onda.
Cruzar la cordillera más Austral del mundo no era algo habitual en mi vida, menos si el recorrido incluía ríos, caballos, pangas (botes de lomo bajo): un misterio.
Sería muy facil buscar un mapa, describir la ruta en términos geográficos, mas mi paso por los Andes fue un recorrido hacia mi interior (la sensación de que eso nos paso a todos aun es clara en mi mente) olvidar el mundo normal y encontrarte con la naturaleza más brutal y generosa puede ser impactante, pero conocer a Sergio en el Puelo Lodge, enorme caballero y poeta de las aguas del Lago Tagua-Tagua. Buen Pisco sour, mejor Trucha, gran momento y a las pangas. Nos sentíamos como audaces Guerreros del Arcoiris en busca de la ciudad de los Cesares.
Como no recordar mi primer encuentro con "La Soberbia", una yegua que me hizo sentir como una especie de Gaucho mutante. El hombre de la ciudad aun estaba ahí con el miedo al animal tan típico de quien no los conoce, hombres acostumbrados a rodearse de artefactos inanimados que no huelen ni mueven las orejas. "Soberbia" me devolviste algo que se parece a un buen viejo recuerdo.
Olvidado de mí mismo llegue muy bien acompañado a Llanada Grande. Más que a un lugar arribamos al corazón de Blanca, nuestro querido segundo Sergio del viaje, por supuesto la Carlita, la guía mas joven y preciosa de toda la cuenca. El mejor cordero que he comido en toda mi vida fue el comienzo para una noche donde la risa, el tinto, la amabilidad más extraordinaria, nos hicieron olvidar el cansancio de una larga jornada. Dormimos como niños, con sueños de niños, entregados, en un mundo que no nos pertenecía pero que nos daba bienvenidas a cada instante.
Despedida de Llanada, cascada sol y desayuno un tanto nostálgico, que difícil separarse de seres tan entrañables.
Otro día un nuevo comienzo, me sentía a esas alturas del partido en estado de vigilia algo pasaba, la realidad normal estaba cambiando olores, sabores, sentimientos desconocidos se mezclaban el color esmeralda del Puelo nos despedía, por un momento.
Nos dirigíamos al Lago la Rocas donde la mítica imagen de la mujer francesa nos esperaba, tal vez duendes, tal vez gnomos, la Dama de Isla Las Bandurrias, claramente provocaba en mi cierta ansiedad, muy pronto nuestro lugar de destino nos seria develado.
Capitulo aparte merecen nuestros guías siempre un paso adelante, lo imprevisto solucionado mágicamente, cordialidad a toda prueba, gracias Miguel, es bueno saber que allá en el medio de la cordillera de los Andes tengo un amigo.
Ya en la isla, la casa, el viaje interno a un nuevo hogar, mis nuevos hermanos, lazos, raíces consagradas, sinónimos que no logran expresar mi vida en la isla, el misterio de la Fran, la Fran la dama francesa resuelto en el mismo momento del abraso y el beso en los ojos, los ojos en la isla besan, dicen muchas cosas en un segundo, por ejemplo: somos de la misma familia, bienvenidos, cuanto tiempo a pasado para encontrarnos. "Bienvengamonos, la mesa está ser vida..."
Todo es poco para decir lo que tengo en el recuerdo de mi viaje por los Andes, no olvidare jamas en mi vida la lección de generosidad de Miroslava tanta gente y tan buenos.
Opentravel, es lejos una empresa de sueños y tiene nombres, Cathy, María, Fran.
Siempre he creído que una enorme parte del amor es sentir admiración por quien se ama. Inventar esta nueva realidad allá en los Andes me produce una profunda admiración por todas ustedes.
Les quiere y las recuerda todos los días, uno de sus viajeros al interior.